Qué ver en Sofía: 26 lugares imprescindibles y mapa

Catedral de Alejandro Nevski en Sofía, Bulgaria

Iglesias medievales entre edificios de la época socialista, restos romanos bajo las calles, tiendas de souvenirs con camisetas de la URSS a la venta, una iglesia rusa y una imponente catedral con cúpulas doradas. Decir que Sofía es una ciudad interesante, de contrastes y que no te dejará indiferente es quedarse muy corto. Desde mi experiencia, esta capital europea todavía sigue siendo bastante desconocida entre los principales destinos europeos como Roma o París, pero, sin lugar a duda, tiene muchísima variedad y mucho contraste entre su pasado y su presente.  

Viaja conmigo a Bulgaria. Situada en el sureste de Europa, en la península de los Balcanes, limita con Rumanía al norte, Serbia y Macedonia del Norte al oeste, y Grecia y Turquía al sur; al este, sus costas están bañadas por el mar Negro. Durante la Guerra Fría del siglo XX, el país llegó a ser un Estado socialista estrechamente alineado con la Unión Soviética (URSS), lo que ha influenciado en la historia y cultura del país hasta la actualidad. Su capital, Sofía, de la que te hablaré en este artículo, está situada en el oeste del país, a los pies del monte Vitosha.

DATOS PRÁCTICOS

Qué ver en Sofía: la guía que hará que te enamores de la ciudad

En esta guía que he preparado con mucho cariño tras mi visita a la ciudad en 2026 encontrarás todos los monumentos y actividades que visité en mi viaje, con fotos reales y un mapa con todo ordenado que te ayudará a tenerlo todo fichado antes de tu visita. El orden de esta lista es completamente personal y se basa en aquellas experiencias que, para mí, fueron más enriquecedoras y me ayudaron a comprender mejor el pasado y presente de la ciudad.

Porque ya sabes, en Destino Atlas no solo viajamos, sino que también comprendemos por qué cada lugar es como es. 😉

1. Catedral de San Alejandro Nevski

Qué ver en Sofía. Catedral de San Alejandro Nevski, Sofía.

La joya de la corona. Una auténtica maravilla arquitectónica, histórica y extremadamente fotogénica que te impresionará, tanto al verla por fuera como por dentro. Cuando llegues a la Plaza de Alejandro Nevski, que es donde se encuentra, vas a alucinar con lo bonita que es y lo estratégicamente “bien colocada” que está.

La Catedral, consagrada en 1924, es de estilo neobizantino y pertenece tanto al siglo XIX como a principios del siglo XX. A su vez, es la sede del Patriarcado de Bulgaria y una de las sesenta catedrales cristianas más grandes del mundo, así como una de las diez Catedrales Ortodoxas más grandes del mundo.

Su interior mide, aproximadamente, 55 metros y es más que obligatorio entrar a verla, ya que es posible hacer fotos y vídeos de manera gratuita (por favor, no uses flash, es un lugar de culto) y quedarte completamente maravillado con su decoración, sus motivos religiosos y frescos al óleo, mármoles coloridos y mosaicos neobizantinos tridimensionales. Te recomiendo dedicarle al menos 10-15 minutos para observar detenidamente todos los detalles de esta catedral, los frescos y la parte central.

Interior de la Catedral.

La entrada a la nave principal (la Catedral) es gratuita y generalmente suele abrir todos los días de 7:00h a 19:00h. Al entrar, encontrarás un cartel que indica que, para poder hacer fotos, deberás pagar un permiso especial de unos 5€ aproximadamente. Este permiso, como verás en otros templos religiosos, es bastante habitual en Sofía. A su lado se encuentra también la Cripta de iconos (Museo de Arte Cristiano), de pago, aunque yo no la pude visitar.

A la salida, te recomiendo encarecidamente que te des una vuelta rodeando la catedral, para que descubras la cantidad de cúpulas y el contraste de colores de verde y dorado de estas. De hecho, la foto principal de este artículo es de una de las vistas traseras (cuando llegues a la puerta principal de la catedral, a la derecha). Esta plaza es generalmente peatonal, por lo que no tendrás problema para desplazarte y tomar todas las fotos que quieras.

Por supuesto, si el tiempo (y tus pies cansados) lo permiten, te sugiero que te pases por la plaza de noche, porque, como verás en la fotografía, la iluminación de la catedral es espectacular y el contraste llama mucho la atención. Sin duda, es uno de los mayores atractivos de la ciudad y cuando la visites, te dejará un recuerdo muy especial.

2. Museo «The Red Flat»

El Red Flat te transportará directamente a la época comunista de Bulgaria. Se trata de un piso situado en un bloque de apartamentos que se ha convertido en museo y que se ha conservado tal y como era en la era socialista de Bulgaria del siglo XX.

La visita incluye una audioguía con auriculares (disponible también en español) y te permite estar más de una hora visitando la casa de una manera interactiva, donde podrás tocar los objetos que hay dentro de esta: libros, álbumes de fotos, radios, televisores antiguos, mientras escuchas, pista por pista, la vida cotidiana de una familia corriente que vivió en los años 80, en la última etapa del régimen comunista de Bulgaria.

Para mí, es una visita imprescindible porque ayuda a entender, a primera vista, cómo vivían los búlgaros en la época de la Guerra Fría, cómo el legado político socialista ha moldeado a la sociedad y cómo han logrado avanzar hacia la actualidad.

Para poder acceder necesitas hacer una reserva y pagar por adelantado, o bien por su página web o en la tienda de regalos “Gifted – Urban Art & Culture Hub”, que administra las entradas. La casa/museo abre todos los días de 10:30h a 18:00h. El aforo es limitado, por lo que, dependiendo de la época en la que viajes a Sofía, puede ser más recomendable reservar con antelación. Tanto la tienda como el piso/museo se encuentran a unas pocas calles de distancia y desde la propia tienda te indicarán (en inglés) cómo llegar al museo, así que no tendrás problema.

Hablamos de una experiencia a la que, como mínimo, hay que dedicarle una hora para poder interactuar con el museo y empaparse de la historia sociocultural del país.

3. Templo de los Siete Santos

Esta iglesia ortodoxa es preciosa por fuera, pero por dentro es una auténtica maravilla. La iglesia abre todos los días de 08:00h a 17:00h y su entrada es gratuita, aunque, como es un lugar de culto, recomiendo ser respetuoso, evitando hacer fotos con flash y no elevar la voz en el interior.

El edificio fue originalmente una mezquita otomana conocida como la Mezquita Negra, por la piedra oscura que revestía su minarete. Entre 1901 y 1903 fue transformada en iglesia y consagrada a los santos Cirilo y Metodio y a cinco de sus discípulos. El templo está rodeado por un pequeño jardín, por lo que puede ser una parada agradable para descansar durante tu recorrido por Sofía.

4. El Largo y la Asamblea Nacional

En pleno centro de Sofía, el Largo es uno de los lugares donde mejor se aprecia la huella de la etapa socialista de la ciudad. Se trata de un conjunto monumental de varios edificios institucionales alrededor de la Plaza de la Independencia. Los edificios fueron construidos en la década de 1950 con la intención de convertirse en el centro representativo de la ciudad. A día de hoy, se considera uno de los mejores ejemplos de la arquitectura estalinista en el sudeste de Europa y es uno de los lugares más reconocidos de la capital.

Pero, sin duda, el edificio que más destaca es la Asamblea Nacional, que anteriormente fue, ni más ni menos, que la antigua sede del ya extinto Partido Comunista Búlgaro.

Como curiosidad, el mástil de la Casa del Partido donde ahora ondea la bandera de Bulgaria anteriormente estaba coronado por la estrella roja. Con la transición democrática del país a partir de 1989, se retiraron todos los símbolos del comunismo, incluyendo esta estrella, que era uno de los más representativos del pasado socialista de Bulgaria.

Personalmente, cuando vi por primera vez el edificio (que por supuesto te recomiendo visitar también de noche por su bonita iluminación), me recordó al Palacio de la Cultura y la Ciencia de Varsovia, en Polonia.

Finalmente, si caminas hacia la derecha, también encontrarás el edificio de la Oficina del Presidente. En su entrada principal verás a los guardias vestidos con su llamativo traje rojo y, por supuesto, merece echarle un vistazo.

5. Complejo arqueológico de la antigua Serdika

Complejo Arqueológico Serdika, Sofía.

Si continúas paseando por la zona, justo en frente de la Asamblea Nacional encontrarás los restos de la antigua ciudad romana de Serdika (o Sérdica), situados junto al Largo y bajo sus alrededores. Como curiosidad, Serdika fue el nombre histórico de la que hoy conocemos como Sofía y fue fundada en el siglo I d.C por el Imperio Romano sobre el asentamiento anterior de los serdi.

Hoy en día, la ciudad conserva sus ruinas arqueológicas que se encuentran descubiertas en pleno centro de la ciudad y que también están integradas en la estación de metro de Serdika. Eso significa que, sí o sí, cuando cojas el metro deberás bajarte en esta estación y echar un buen vistazo a las ruinas, que están tanto fuera como dentro del metro.

También hay una galería comercial justo debajo con algunas tiendas de souvenirs que recomiendo que visites, porque aquí es donde encontrarás un montón de regalos que hacen alusiones a la época comunista del país y donde verás broches, sudaderas y más recuerdos, incluso con la cara del político comunista ruso Lenin.

Este complejo arqueológico tiene zonas abiertas al aire libre y también una exhibición cubierta bajo techo. Si bien la zona descubierta es gratuita y podrás pasear sin problema (abre todos los días de 7:00h a 22:00h), la zona cubierta es de pago, con un precio aproximado de 3€ y con un horario de martes a domingo de 10:00h a 18:00h. Las entradas se pueden comprar en el sitio oficial de Sofia History Museum.

Personalmente, yo solo visité la parte exterior y la galería comercial, pero si te apasiona la historia del Imperio Romano y quieres ver más a fondo estas ruinas, sí te recomiendo dedicarle al menos 1 hora a visitarlo con más detalle.

Ahora dime, ¿en qué ciudad puedes pasear entre restos del Imperio Romano y, al mismo tiempo, entre edificios que un día formaron parte del socialismo más cercano a la URSS? Esto es lo que hace única a esta ciudad.

6. Iglesia de Sveta Petka Samardzhiiska

Iglesia de Sveta Petka Samardzhiiska

Esta iglesia ortodoxa medieval se encuentra justo al lado de la parte exterior del Complejo Arqueológico de Serdika y, nada más verla, llama bastante la atención por cómo se diferencia del resto de arquitectura de la zona. Es una iglesia bastante pequeña y que es muy sencilla de ver desde fuera ya que se encuentra en el paso subterráneo de la estación de metro de Serdika.

El horario de apertura es de lunes a domingo de 07:30h a 19:30h, pero se trata de un templo religioso en activo, así que antes de visitarla conviene verificar los horarios oficiales. La iglesia contiene bastantes murales bíblicos en su interior, por lo que, si tienes más de 10 minutos libres y estás por la zona, merece la pena echarle un vistazo.

Recuerda que en esta iglesia no se pueden hacer fotos en el interior y que, al tratarse de un lugar de culto ortodoxo, habrá que respetar las normas de vestimenta como en el resto de los templos, cubriéndose hombros y rodillas y siendo respetuosos en la visita.

7. Mezquita Banya Bashi

Mezquita de Banya Bashi.

Esta es una de las mezquitas más importantes a nivel histórico, ya que Sofía formó parte del Imperio Otomano durante casi cinco siglos. Esta mezquita se construyó en el siglo XVI, durante ese periodo, y todavía sigue siendo un lugar de culto activo para la comunidad musulmana de la ciudad. Su arquitectura, especialmente su minarete y cúpula es totalmente otomana, y su interior recuerda a una de las muchas mezquitas que podrás encontrar en Estambul.

La entrada es gratuita y abre todos los días de 10:00 a 22:00h. Se pueden hacer fotos en su interior, pero, por favor, no uses flash, ya que hablamos de un lugar de culto religioso.

Por supuesto, como en cualquier otra mezquita, es imprescindible descalzarse para caminar en su interior. Es necesario también cubrirse hombros y rodillas y, en el caso de las mujeres, también la cabeza con un pañuelo.

Están preparados para ello, porque en la entrada encontrarás pañuelos que podrás tomar prestado para cubrirte el cuerpo o cabeza y bancos para poder descalzarte cómodamente.

En mi opinión, es una visita obligada para conocer el pasado otomano del país y que no te llevará más de media hora.

En frente de la mezquita podrás encontrar un vagón de tranvía búlgaro de color verde, que últimamente se ha convertido en un gran reclamo turístico donde te podrás hacer fotos bastante chulas.

8. Museo Nacional de Historia Militar

Museo Nacional de Historia Militar, Sofía.

Este museo cuenta con una puntuación de 4,7 sobre 5 estrellas en Google en el momento que he publicado este artículo. Créeme, cada una de esas estrellas merece la pena, porque, si te apasiona la historia militar y quieres ver en persona armamento, carros de combate, aviones de caza, helicópteros y misiles expuestos —sí, has leído misiles— este museo es para ti y no te lo puedes perder en tu visita a Sofía.

El museo cuenta con dos exposiciones, una exterior, que es bastante grande y dispone aproximadamente de cuatro hectáreas donde podrás encontrar todo tipo de material expuesto, y la exposición interior, a la que también recomiendo echar un vistazo.

Entre las piezas que más me llamaron la atención en la exposición exterior se encuentran los aviones de combate MiG, como el MiG-21 y el MiG-23.

Estamos ante aviones de diseño soviético que se crearon cuando aún existía la Unión Soviética y que, posteriormente, fueron utilizados por Bulgaria y otros países afines, recordándonos la estrecha relación entre Bulgaria y la URSS durante la Guerra Fría. Para los apasionados de la saga Top Gun como yo, es más que obligatorio verlos en persona (y hacerse unas cuantas fotos también) para recordar aquellos famosos “MiG-28” ficticios que algún día fueron enemigos de Maverick y Goose en el aire. 🛩️

La exposición exterior es gratuita y, si quieres conocerla a fondo y descubrir todo lo expuesto, te recomiendo ir sin prisa y dedicarle solo a la parte exterior al menos 2 horas, ya que hay mucho que ver. En cada equipamiento militar expuesto (aviones, vehículos anfibios, radares, tanques, misiles, etc.) encontrarás un cartel en búlgaro y en inglés con las fechas en la que ha estado operando, dónde se fabricó y qué ejército lo utilizó. Verás que muchos de los objetos expuestos fueron fabricados y/o cedidos por la Unión Soviética al ejército búlgaro.

Como ya te has dado el paseo hasta allí e imagino que querrás ver todo lo que este museo tiene que ofrecer, también te recomiendo que compres la entrada para visitar la exposición interior, ya que encontrarás la historia militar del país desde la Antigüedad y la Edad Media, hasta épocas más recientes, con secciones dedicadas específicamente a las guerras balcánicas, las dos guerras mundiales y el periodo socialista y de la Guerra Fría. Aquí encontrarás auténticas curiosidades de todos los periodos, uniformes militares, armamento, banderas y fotografías.

Personalmente, me encantó cómo tienen estructurado el museo planta por planta y con carteles en inglés que te ayudan a situarte en cada parte de la exposición.

La entrada cuesta aproximadamente 5€, puedes pagar tanto con efectivo como con tarjeta y puedes dedicarle fácilmente 1 hora y media o incluso 2 horas, solo a la parte interior. También cuentan con baños y servicios de taquillas para poder hacer más cómoda tu visita.

El museo se encuentra un poco más retirado del centro, así que tendrás que utilizar el transporte público, pudiendo acceder tanto en metro como autobús, pero existe buena conexión y, si dispones de una mañana completa, merece la pena dedicarle al menos 2 o 3 horas para visitarlo a fondo. Abre de 10:00h a 18:00h todos los días excepto lunes y martes y tienes toda la información del museo en su web oficial.

9. Museo de Historia Regional de Sofía

Muy cerca de la mezquita Banya Bashi y en frente del Mercado Central encontrarás el Museo de Historia Regional de Sofía. Está situado en el edificio de los antiguos baños minerales centrales y es reconocible por su fachada decorada con motivos de colores. Los baños abrieron en 1913 y funcionaron durante buena parte del siglo XX. Hoy en día, el edificio cuenta con una exposición dedicada a la historia de Sofía, donde podrás conocer cómo evolucionó la ciudad y acercarte a la vida cotidiana de sus habitantes en distintas épocas.

Su horario es de martes a domingo, de 10:00h a 18:00h. Muy importante, la última entrada es a las 17:30h y los lunes permanece cerrado.

La entrada general cuesta 5 €, aunque también tienen una entrada reducida de 2€ para niños y jóvenes de 7 a 18 años, estudiantes y pensionistas, entre otros. Si enseñas tu carnet de estudiante universitario, te lo deberían aceptar sin muchas complicaciones.

Otro dato importante: el museo indica que el primer jueves de cada mes, las exposiciones de la sede central son gratuitas. En mi caso, yo viajé el primer jueves de abril, entonces pude verlo de manera gratuita.

El museo cuenta con baños gratuitos y puedes hacer fotos y vídeos. Además, como los carteles de la exposición también están en inglés, es una visita más que recomendable porque te ayudará a comprender mejor los lugares que vayas visitando durante tu estancia en Sofía.

10. Museo arqueológico Nacional de Bulgaria

Si te interesa la historia antigua, el Museo Arqueológico Nacional de Bulgaria es una buena parada durante tu paseo por el centro de Sofía ya que se encuentra justo en frente del Palacio Presidencial. Su colección reúne objetos encontrados en el territorio búlgaro que permiten conocer las culturas que habitaron estas tierras desde la prehistoria hasta la Edad Media.

A modo de curiosidad, el edificio también tiene su propia historia: el museo ocupa la antigua mezquita Buyuk, construida durante el periodo otomano. Sus muros de piedra y sus cúpulas hacen que la visita resulte interesante tanto por las piezas expuestas como por la arquitectura que las rodea.

Entre las piezas más importantes del museo podrás encontrar la máscara funeraria de oro de Svetitsa, el tesoro de Valchitran y una cabeza de bronce atribuida al rey tracio Seutes III.

El museo abre todos los días de 10:00h a 18:00h y la entrada cuesta aproximadamente 6,27€. Puedes comprar la entrada allí mismo y pagar tanto en efectivo, como con tarjeta, aunque siempre será recomendable llevar dinero en efectivo durante este viaje.

11. Catedral de Sveta-Nedelya

Esta catedral se encuentra en la Plaza Sveta- Nedelya y es otro de los principales atractivos culturales y turísticos de la ciudad. Se trata de una iglesia ortodoxa con orígenes medievales del siglo X (que ha sido reconstruida), ornamentada con una cúpula e interior bastante llamativos, repleta de murales y a la que merece la pena dedicarle más de 15 minutos porque, a su vez, se encuentra en pleno centro de la ciudad.

Más allá de su arquitectura, la catedral guarda una historia trágica: en 1925 sufrió un atentado de bomba durante un funeral que causó numerosas víctimas y dañó gravemente el edificio. El templo fue reconstruido y volvió a abrir sus puertas en los años posteriores y, en la actualidad, es uno de los templos religiosos más bonitos de la ciudad.

La entrada es gratuita, aunque si quieres hacer fotos (sin flash), necesitas pagar un suplemento de aproximadamente 5€ en efectivo. Es común que en algunas iglesias de Sofía se requiera este tipo de permiso especial para hacer fotos. Por ello, te recomiendo ir siempre con efectivo preparado, por si fuera necesario.

12. Iglesia de Santa Sofía

A pocos pasos de la catedral de Alejandro Nevski se encuentra la iglesia de Santa Sofía, uno de los lugares que mejor conectan la capital búlgara con su pasado. Su apariencia de ladrillo rojo es más sencilla y modesta que la de la catedral que tiene en frente, pero su historia se remonta a muchos siglos atrás.

La basílica actual fue construida sobre los restos de templos anteriores, hacia finales del siglo V o comienzos del VI. Durante el dominio otomano fue transformada en mezquita y, con el paso del tiempo, volvió a utilizarse como iglesia. Actualmente, es una iglesia ortodoxa que puede visitarse gratuitamente todos los días, de 07:00h a 18:00h.

Una de las visitas más interesantes está bajo el edificio: allí se conservan tumbas de la antigua necrópolis de Serdika y restos de iglesias anteriores (esta parte es de pago, cuesta aproximadamente 3€). Además, fue este templo el que acabó dando su nombre a la ciudad de Sofía.

13. Iglesia de San Jorge

Esta pequeña iglesia fue un bonito descubrimiento ya que se encuentra “escondida” dentro de un patio junto al edificio de la Presidencia de Bulgaria, concretamente en la rotonda de San Jorge, uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Construida a comienzos del siglo IV, formaba parte del complejo de la antigua ciudad romana de Serdika. Con el paso de los siglos, el edificio ha tenido diferentes usos: se convirtió en iglesia y, durante la época otomana, fue transformado en mezquita.

La iglesia abre todos los días de 8:00h a 19:30h y es gratuita, aunque es habitual ver a una señora de avanzada edad pidiendo limosna en la puerta. El interior es muy modesto y pequeño, te llevará pocos minutos, pero merece la pena conocerla y recorrer a su alrededor los restos romanos que bordean la plaza, que tienen acceso las 24h.

14. Bulevar Vitosha

Esta es una de las avenidas comerciales más importantes de la ciudad, donde podrás encontrar comercios de todo tipo, con marcas comerciales, restaurantes, bares, tiendas 24h (por si te quedas sin agua en el hotel) y, por supuesto, multitud de tiendas de souvenirs.

Es bastante grande, comenzando junto a la plaza de Sveta Nedelya (donde está la catedral que te he mencionado antes), en el centro de Sofía, y se extiende hacia el sur hasta el Parque Sur (South Park), pasando cerca del Palacio Nacional de la Cultura (del que te hablaré después).

La avenida es principalmente peatonal y te recomiendo darte un paseo largo si estás en búsqueda de algún souvenir de última hora o si buscas algún bar o cafetería donde relajarte tras una larga caminata.

En esta avenida comercial encontrarás algunas tiendas de souvenirs que venden productos cosméticos, jabones, aceites, velas y perfumes con forma u olor a rosa. La rosa es uno de los símbolos más conocidos de Bulgaria por su larga tradición de cultivo y producción de aceite de rosas. En el centro del país se encuentra el Valle de las Rosas, donde se cultiva desde hace años y cuya tradición está tan arraigada a la cultura búlgara que, según la Comisión Europea, el país se ha convertido en un proveedor muy destacado de la industria europea de este tipo de perfume.

Por eso, cuando vayas a estas tiendas y veas recuerdos como jabones de glicerina, aceites e incluso muñecas talladas de madera con los trajes regionales búlgaros (y que en su interior esconden un pequeño frasco de aceite de rosas), te recomiendo que compres alguno de estos souvenirs porque se trata de una tradición auténtica del país. Además, los jabones o aceites, una vez puestos en casa, huelen de maravilla, duran bastante tiempo y no son nada caros.

15. Palacio Nacional de la Cultura (NDK)

Palacio Nacional de Cultura, Sofía.

Caminando por el bulevar Vitosha hacia el sur encontrarás el Palacio Nacional de la Cultura y sus jardines. Conocido también como NDK, este edificio fue inaugurado en 1981, durante la etapa socialista de Bulgaria para conmemorar los 1.300 años de la fundación del Estado búlgaro.

Aunque este edificio también forma parte del legado de arquitectura socialista del país, el palacio sigue formando parte de la vida cultural de Sofía. En él se celebran conciertos, exposiciones y congresos y abre todos los días de 09:00h a 20:00h (excepto sábados y domingos, que abre a las 10:00h).

Aquí se encuentra también el Segmento del Muro de Berlín “Berlin Wall Segment”, situado exactamente a la derecha del palacio, en frente de un Starbucks, donde podrás ver otra gran huella histórica del siglo XX. Está expuesto en el exterior.

Esta zona está muy bien comunicada con metro y autobús, por lo que si quieres desplazarte, por ejemplo, al Museo Nacional de Historia Militar desde aquí, puedes hacerlo con la línea de autobús N.º 5 y en solo seis paradas, te presentarás en la parada “Balgarska Telegrafna Agentsiya”, donde tendrás el museo a 12 minutos caminando por calles residenciales generalmente planas.

16. Monumento a Sofía

En pleno centro y cerca de la estación de metro de Serdika se encuentra este monumento que fue diseñado localmente por el búlgaro Georgi Chapkanov y construido sobre cobre y latón.

La figura de la estatua mide aproximadamente 8,08 metros, según el Ayuntamiento de Sofía, y está colocada sobre una alta columna que permite verla desde lejos, ya que se encuentra en medio de la carretera.

Representa a una mujer con una corona en forma de muralla. En una mano sostiene una corona de laurel y en la otra lleva un búho, símbolo de la sabiduría.

Al estar muy cerca de los restos de la antigua Serdika, puedes aprovechar para descubrir ambos lugares durante el mismo paseo por el centro.

17. Iglesia rusa de San Nicolás de Mira

Iglesia rusa de San Nicolás de Mira, Sofía.

A pocos minutos caminando de la catedral de Alejandro Nevski encontrarás la iglesia rusa de San Nicolás, uno de los templos religiosos rusos más reconocibles de Sofía gracias a sus cinco cúpulas doradas.

La iglesia fue construida a comienzos del siglo XX para atender a la misión diplomática rusa en Bulgaria. Más adelante se convirtió en un lugar importante para la comunidad de emigrantes rusos que llegó al país tras la Revolución rusa de 1917.

En su interior también se encuentra la cripta donde está enterrado el arzobispo Serafim Sobolev, venerado por numerosos fieles ortodoxos. Esta visita es importante ya que te permitirá descubrir una parte de la historia religiosa y los vínculos entre Bulgaria y Rusia.

Abre todos los días de 08:00h a 18:30h y es un lugar de culto activo. Desde los jardines de esta iglesia tendrás unas vistas espectaculares de la Catedral de San Alejandro Nevski.

18. Teatro Nacional Ivan Vazov

Teatro Ivan Vazov, Sofía.

Se trata de un imponente teatro neoclásico inaugurado en el año 1907 y en el que, en la actualidad, todavía se representan una gran variedad de obras. El edificio es precioso y muy señorial, por lo que, aunque no entres dentro, te recomiendo echarle un vistazo y aprovechar unos minutos para relajarte en el parque que tienes en frente. También, si te apetece, puedes pasarte a verlo de noche para contemplar la iluminación de su fachada.

19. Palacio de Justicia de Sofía

Palacio de Justicia de Sofía.

Al inicio del bulevar Vitosha encontrarás este edificio monumental que llama la atención por su fachada de estilo neoclásico y las dos esculturas de leones situadas en la entrada. Su construcción se completó en 1940, con anterioridad a la etapa socialista del país, y en su diseño participaron varios arquitectos a lo largo de distintas etapas. Es una parada breve que puedes aprovechar para observar su fachada antes de continuar el paseo por el bulevar Vitosha.

20. Mercado Central

Mercado Central de Sofía.

Muy cerca de la mezquita Banya Bashi encontrarás el Mercado Central de Sofía, conocido como Tsentralni Hali. El edificio fue construido entre 1909 y 1911 por el arquitecto Naum Torbov y es una muestra de la arquitectura de la capital búlgara de principios del siglo XX.

Tras una renovación, el mercado reabrió en 2024 y combina su pasado histórico con un espacio comercial moderno, donde merece la pena entrar para hacer algunas compras, ya que tienen bastante variedad y, por supuesto, entrar a los supermercados locales a ojear también es una experiencia turística interesante.

21. Plaza Slaveykov

Plaza con tranvía pasando por la calle.

Si te gustan los libros, puedes incluir la plaza Slaveykov en tu paseo por el centro de Sofía. Este espacio lleva el nombre de Petko Slaveykov, escritor y periodista búlgaro que vivió con su familia junto a la plaza.

Uno de sus detalles más curiosos es el banco de bronce en el que aparecen sentados Petko y su hijo Pencho Slaveykov, también escritor. La plaza estuvo durante años asociada a un conocido mercado de libros al aire libre, por lo que sigue siendo un lugar ligado a la vida literaria de la ciudad. En mi opinión, es un lugar bastante fotogénico donde puedes ver el trasiego de los tranvías búlgaros. La plaza es de acceso libre y está abierta las 24h del día.

22. Universidad de Sofía

Universidad de Sofía

Esta universidad es la institución de educación superior más antigua de Bulgaria. Sus orígenes se remontan a 1888, aunque el edificio principal que vemos hoy se construyó varias décadas después y abrió sus puertas en 1934.

Antes de continuar tu paseo, fíjate en las dos esculturas situadas a ambos lados de la entrada: representan a los hermanos Evlogi y Hristo Georgiev, quienes donaron terrenos y fondos para la construcción del edificio y el desarrollo de la educación universitaria en el país. Su fachada convierte a la universidad en una parada interesante para conocer otra parte de la historia de Sofía.

23. Antigua Asamblea Nacional de la República de Bulgaria

Se trata del edificio histórico de la Asamblea Nacional de Bulgaria, una parada interesante para acercarse a la historia política del país.

Este edificio fue levantado por etapas entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Su parte central, donde se encuentra la entrada principal, fue inaugurada en 1884. A lo largo de los años, se fue ampliando para dar espacio a las actividades del parlamento.

Como curiosidad, sobre su fachada podrás ver una inscripción en búlgaro que significa “La unión hace la fuerza”, un lema que también aparece en el escudo nacional de Bulgaria.

24. Monumento al Soldado Desconocido

Justo al lado de la iglesia de Santa Sofía encontrarás el Monumento al Soldado Desconocido, un lugar de recuerdo dedicado a quienes murieron en las guerras de Bulgaria.

Este monumento fue inaugurado en 1981, con motivo de la conmemoración de los 1.300 años de la fundación del Estado búlgaro. Entre sus elementos destacan una llama eterna y la escultura de un león, símbolo de Bulgaria. Esta última fue realizada en 1933 por el escultor Andrey Nikolov.

Como habrás comprobado a lo largo de este artículo, la historia militar del país está presente en muchos de los monumentos de la capital, que mantienen viva la memoria de quienes participaron en ella.

25. Jardín del Príncipe y Antiguo Monumento soviético de Sofía

Antiguo Monumento soviético de Sofía.

El Jardín del Príncipe, conocido como Knyazheska Gradina, es un espacio verde del centro de Sofía que guarda una parte controvertida de la historia reciente de Bulgaria.

En él se levantó en 1954 el Monumento al Ejército Soviético, dedicado a las tropas soviéticas que entraron en Bulgaria durante la Segunda Guerra Mundial. Durante décadas fue uno de los monumentos más visibles de la capital y, tras el fin del socialismo en el país, se convirtió en objeto de debate: para algunos recordaba la derrota del fascismo, mientras que para otros simbolizaba la influencia y el control soviéticos sobre el país.

En diciembre de 2023 comenzaron a retirarse las figuras principales y otras piezas del conjunto. Aunque el monumento ya no se conserva completo, el jardín sigue siendo un lugar donde poder contemplar lo que todavía permanece, relajarse un rato del trasiego del centro (e incluso ver algunas ardillas subiendo por los árboles). Cuando yo viajé en abril de 2026 habían instalado una noria bastante chula con algunos puestos de comida, por lo que también es un buen plan alternativo para relajarse.

Además, si caminas hacia la derecha del parque, encontrarás el conocido Puente de las Águilas, construido en 1891 que cruza el río Perlovska con 4 esculturas de águilas de bronce.

26. Monumento al Zar Libertador

Frente al edificio histórico de la antigua Asamblea Nacional de Bulgaria se encuentra el Monumento al Zar Libertador, una estatua ecuestre dedicada al emperador ruso Alejandro II.

El monumento nos recuerda el papel de Rusia en la guerra ruso-turca de 1877-1878, cuyo desenlace puso fin al dominio otomano en buena parte de los territorios búlgaros y abrió el camino a la creación de un principado búlgaro autónomo. Por eso, Alejandro II es conocido en Bulgaria como el “Zar Libertador”.

Inaugurada en 1907, la obra fue diseñada por el escultor italiano Arnoldo Zocchi. Es una parada interesante para comprender una etapa muy importante de la historia búlgara y los vínculos históricos entre Bulgaria y Rusia.

MAPA CON LO IMPRESCINDIBLE DE SOFÍA

EXCURSIONES DE UN DÍA DESDE SOFÍA

Monasterio de Rila e Iglesia de Boyana

Si dispones de un día más en Sofía, puedes aprovechar para conocer dos lugares que te acercarán a la historia y el patrimonio religioso de Bulgaria: el monasterio de Rila y la iglesia de Boyana, ambos declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.

El monasterio de Rila, situado entre montañas, fue fundado en el siglo X y es uno de los lugares históricos más importantes del país. La iglesia de Boyana, por su parte, se encuentra a las afueras de Sofía y destaca por sus pinturas murales medievales.

Puedes combinar las dos visitas en una excursión de un día desde la capital o incluso realizar la excursión por tu cuenta mediante coche de alquiler o con transporte público, aunque, según la información que proporciona el propio monasterio, las opciones son bastante limitadas, por lo que lo mejor y más cómodo es organizar una visita guiada que incluye también el transporte de ida y vuelta.

Como ambos monumentos guardan especial importancia en mi viaje a Bulgaria y, en mi opinión, son de obligada visita si vienes a la capital, muy pronto te contaré, en un artículo especial dedicado a ello, cómo organicé mi visita y qué es lo más bonito e interesante que encontrarás en cada lugar.


Creadora de Destino Atlas en Sofía, Bulgaria.

Y, colorín colorado, este viaje por Sofía se ha acabado. Quiero agradecerte a ti, que me estás leyendo, por haberte tomado tu tiempo para llegar hasta el final de este artículo. Espero que mis recomendaciones te ayuden a organizar tu próximo viaje a la capital búlgara. 🥰

Si tienes cualquier duda o sugerencia, puedes contactar conmigo en mis perfiles de Instagram y Facebook, estaré encantada de leerte.

¡Un abrazo! 🫂


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